Ladrón Nocturno

ISBN: 978-84-15215-15-8

Nº de páginas: 256

Medidas: 130 x 195 mm

Formato: rústica

Descripción

El personaje de John C. Raffles se suele considerar como una antítesis deliberada de Sherlock Holmes. Es un caballero ladrón que habita en Albany, un prestigiosa zona de Londres. Su talento para el críquet (un deporte al que el mismo Hornung fue muy aficionado) le abre las puertas de las casas de la alta sociedad, en las que roba las joyas para ganarse la vida. Pero tiene un punto en común con Holmes: Raffles es, igual que el detective, un maestro del disfraz: durante el día es un hombre común, pero tiene su estudio en un apartamento con otro nombre en el que él mantiene los componentes de diversos disfraces.

El mismo Hornung rindió homenaje a su cuñado dedicándole su primer volumen de historias, The Amateur Cracksman. Y a su vez Doyle, en su autobiografía, se reconoció como la inspiración de Hornung declarando: «Creo que puedo afirmar que su famoso personaje Raffles fue una especie de inversión de Sherlock Holmes, con Bunny interpretando a Watson. (…) Hay pocos ejemplos mejores de relatos en nuestro idioma que estos, aunque confieso que su propuesta es un tanto peligrosa. Se lo dije antes de que la pusiera por escrito, y el resultado, me temo, me ha dado la razón. No debes convertir al criminal en un héroe».

Ladrón nocturno es el tercer libro de relatos de las aventuras de Raffles. En el anterior, La máscara negra, Raffles es desenmascarado durante un intento de robo en un crucero. Hornung le hizo desaparecer entonces —al igual que Conan Doyle hizo morir a Holmes en las  cataratas de Reichenbach—, sumergiéndolo bajo un barco, para hacer creer que se había ahogado. Y como Conan Doyle, Hornung, seguramente apremiado por el público, no resistió la tentación de volver a escribir sobre él, pero en lugar de resucitarlo, hace que Bunny, el biógrafo oficial de Raffles, recuerde otras aventuras ocurridas en años pasados.

En esta antología, Bunny, liberado del corsé de dejarlo en buen lugar, ofrece una visión más humana de Raffles: «Para narrar más aventuras de Raffles debo retroceder a los primeros tiempos de nuestra amistad y llenar los espacios en blanco que por discreción dejé en los anales que poseo (…). Ahora ya no puede hacerle daño alguno toda la verdad. Lo pintaré con todos sus defectos.»

Los relatos de Hornung se completan con un interesantísimo artículo que George Orwell escribió para la revista Horizon en 1944.